sábado, 24 de noviembre de 2018

Video turístico París, Francia

FRANCIA

CULTURA


Íntimamente ligada a un desarrollo cultural incesante en todas las áreas,  y en particular en las que se refieren a las letra y a las artes, la ciudad de París siempre ha sido considerada como la cuna de la cultura de Francia.
La acción de personajes importantes como Jean-Baptiste Chardin o Napoleón nombrando a Jacques Louis David, líder de la Revolución de 1789, como pintor oficial del Estado, unida a la gran producción literaria representada con importantes nombres como Voltaire y Rousseau, le dieron un brillo especial a la cultura de Francia.
En la música se destacaron Claude Debussy, Maurice Ravel y Berlioz, responsables de un renacimiento musical importante.
En la escultura se destaca Auguste Rodin, considerado como uno de los mejores exponentes de la cultura francesa, a través de majestuosas figuras de mármol y bronce.
Llegado el post-impresionismo el siglo XX da lugar a  una variedad de estilos dentro de la cultura de Francia, con Picasso y Matisee.

Francia es un país muy rico y de gran diversidad cultural, que ha forjado a Europa y al mundo entero en muchas expresiones tanto culturales como políticas. Sus valores de libertad, igualdad y fraternidad y su Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, son herencias que la humanidad entera recoge de esta cultura.

GASTRONOMIA

La gastronomía de Francia se caracterizada por la variedad fruto de la diversidad regional francesa, así como por el refinamiento. Desde el 16 de noviembre de 2010, está incluida en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Diversidad de la gastronomía de Francia

Tradicionalmente, cada región posee su propia cocina: en el noreste se utiliza la mantequilla, la crème fraîche y la manzana; en el suroeste utilizan el aceite, el foie gras, las setas y el armañac; en el sureste la cocina se caracteriza por influencias italianas y se sirve de la aceituna, las finas hierbas y el tomate; en el norte se utiliza mas las papas, la carne de cerdo; el este se cocina mas el tocino, las salchichas, la cerveza.


La gastronomía de Francia, altamente refinada, es heredera directa de las cocinas regionales de Lyon  y de la región de París.
Existen productos como: la baguette, el paté, los vinos y quesos franceses, que cuentan con amplia variedad y elevada calidad, y que conforman el eje central de esta gastronomía.

Historia de la gastronomía francesa

El inicio de su desarrollo se remonta a la Edad Media, época en que los franceses trataron de desarrollar platos más elaborados.
En esta época, los banquetes terminaban con un “issue de table”, que con el tiempo evolucionó hasta convertirse en el postre actual.
El chef de cocina más importante de este periodo es Guillaume Tirel (también conocido como Taillevent), quien alcanzaría el título de Maestre de las guarniciones de cocina del Rey. Su obra “Le Viandier” constituye el primer libro de recetas que se aparta de la cocina romana.
Posteriormente, durante el Antiguo Régimen, se van incorporando al acervo culinario los productos traídos de América como las alubias, con las que se empieza a elaborar el cassoulet.
Más tarde, durante el Siglo XVII, es cuando se sientan las bases del auge culinario que conocemos actualmente. El padre de este cambio es el cocinero François Pierre La Varenne, autor del libro “Cuisinier François”, que supone una auténtica revolución en materia culinaria. Su obra se trata del primer recetario donde los platos aparecen clasificados por orden alfabético.

la gastronomía francesa
Cassoulet un platillo de típico del suroeste de Francia
Luego, durante el periodo de la Revolución francesa, aparece Marie-Antoine Carème, cuyo legado es la denominación de unos fondos o salsas a partir de las cuales llega a crear un amplísimo repertorio. Se trata de las salsas: española, velouté , bechamel, holandesa y de tomate. Los métodos y usos culinarios franceses sufrieron una revisión en las últimas décadas del siglo XIX, tras la aparición del chef Georges Auguste  Escoffier, quien creó un sistema de división del trabajo en equipos llamados brigades de cuisine.
De esta forma cada plato, en vez de ser preparado íntegramente por un único cocinero, lo es por un grupo de ellos donde cada uno se encarga únicamente de la parte en la que está especializado. Durante el siglo XX surgen nuevas tendencias, en especial aquellas que tratan de simplificar la forma de cocinar. Se hace hincapié en salsas y caldos más livianos y condimentados con hierbas y especias más finas.
Por un lado se simplifica el servicio presentando los platos ya preparados desde la cocina y por otro se trata de potenciar los cinco sentidos en el emplatado del alimento con colores, olores y formas vistosas e innovadoras. También se reducen las raciones y en algunos casos se aumenta el número de platos por menú.

La distribución de las comidas

El orden habitual de los platos en el almuerzo francés es el siguiente: en primer lugar se sirve el apéritif, el cual incluye vinos dulces o cocteles, así como canapés, encurtidos, charcutería, frutos secos, aceitunas, etcétera.
Luego se toma la entrée o hors d’oeuvre, en la cual son habituales las ensaladas, sopas, platos de verduras crudas, charcutería variada, patés, entre otros.
Sigue el plato principal o plato de résistance, en el que se sirve la carne o el pescado, aunque también pueden ser a base de arroz, pasta o legumbres. En seguida, el fromage, mismo que se sirve entre el plato principal y el postre, y que se compone de una selección de quesos. Para finalizar, se toma el dessert, el cual puede ir desde simple fruta o yogur, a cualquier tipo de dulce más elaborado. Lo habitual es cerrar la comida con un café o una copa de licor.

Los tipos de restaurantes

Los franceses distinguen varios tipos de establecimiento donde se sirve comida y bebida, en función de la hora del día. En primer lugar se encuentra el restaurant, el cual está basado en el mismo concepto de restaurante que puede encontrarse en casi cualquier país del mundo. También existe el bistrot o bistró, sitio en el que los menús suelen dictarse verbalmente o se escriben cada día en una pizarra. Asimismo, podemos encontrar el Bistrot à Vin, el cual tiene un estilo similar al de una taberna, pero que ha ido evolucionando hasta convertirse en vinoteca.
Por otro lado, existe también un establecimiento denominado el brasserie que ofrece, además de bebidas, una pequeña selección de platos para acompañarlas. Sin duda, uno de los sitios más populares en este país es el café, mismo que se encuentra en primer lugar para el consumo de todo tipo de cafés y bebidas alcohólicas. Adicionalmente existen lugares como el salón de te, el cual está orientado a la venta de bebidas calientes; el bar, destinado a bebidas alcohólicas más sofisticadas (cócteles, licores, etc.), y a un público nocturno; el bouchon, cuyo concepto incluye la comida tradicional cercana a la haute cuisine; y, por último el estaminet, el cual consiste en antiguos lugares de reunión de las clases trabajadoras que hoy se han convertido en atracciones turísticas.

VESTIMENTA

La vestimenta típica de Francia es muy variada ya que depende directamente de la época histórica que se vivía, aun así siempre se destacó la forma en la que los franceses llevaron la moda considerándose como ejemplo para todo el mundo, siempre confeccionando trajes de gran nivel considerándose a Paris como una de las capitales de la moda a nivel mundial, por lo cual la tendencia del país influencio desde siempre la manera de vestir en todo el mundo.
Una de las cosas que más se destaca dentro de las confecciones de ropa francesas es la preocupación existe desde la antigüedad en generar atuendos elegantes, en donde era muy normal combinar las telas con piedras preciosas y hacer de los vestidos un arte que se destacaba en cada una de las cortes.
Francia es el atuendo que se le adjudica a los bohemios, en donde se encuentran pantalones gastados y desteñidos con boinas negras, algo muy similar a lo que los hippies usaron y los jóvenes actualmente llevan en su cotidianidad, ya que este tipo de atuendo fueron marcadas por las protestas juveniles de las cuales Francia fue epicentro a lo largo de todo el siglo XX.




ECONOMIA

 Además de ser uno de los primeros destinos turísticos del mundo, puede afirmarse que Francia en una potencia a nivel económico reconocida mundialmente. Posee una economía de servicio que le lleva una notable ventaja a otros sectores como son los de agricultura, pesca e industria.
Hoy ocupa el sexto lugar en la economía mundial encontrándose detrás de países como Estados Unidos, Japón, Alemania, China y Gran Bretaña, pero sólo llega al 16º lugar a nivel mundial cuando se habla del PIB por habitante.
Su moneda es el Euro adoptado como moneda única en el año 2002 y a pesar de algunos vaivenes económicos el coste de la vida en Francia puede decirse que es razonable.
Con una tasa de desempleo relativamente elevada, Francia continúa siendo un país rico y ha logrado disminuir su tasa de pobreza en los últimos años.
Con una renta media mensual que sirve para llevar una vida confortable. Además, si se realiza una comparación entre los precios y la renta dará como resultado que su coste de vida es similar al de otros países que se encuentran al oeste de Europa.
Sin embargo, en algunas ciudades la vida puede resultar más costosa como es el caso de París donde es un 20% más elevada que en zonas rurales. En Francia el gobierno juega un papel muy importante en la economía, ya que el mercado carece de regulaciones.
Por otra parte,  también se ha encargado de privatizar grandes empresas, bancos y aseguradoras, pero mantiene una presencia fuerte en algunos sectores importantes como el transporte público, energía y la industria.
El gobierno trata además,  por medio de políticas adecuadas, el  mantener una justicia social a través de sus leyes, midiendo el gasto público y la inversión en obras para la comunidad, pero en la parte fiscal su presión es una de las más altas en Europa con aproximadamente la mitad del PIB.
En los últimos años el gobierno sufrió grandes presiones sociales en contra de una reforma laboral que intentaba una reactivación de la economía a expensas de la seguridad de los trabajadores.
La economía francesa es sin embargo abierta y posee un importante lugar en el comercio internacional, tanto si se habla de exportaciones como de importaciones.
En la actualidad,  el gobierno francés ha planteado, como ya lo han hecho otros países en el pasado, la sustitución del dólar por una moneda que sea referencia internacional, sobre todo teniendo en cuenta la debilidad de la moneda norteamericana.
La propuesta de Francia es la creación de un sistema monetario donde sea posible la utilización de diversas monedas de carácter internacional.


RELIGION



Francia es un estado laico, y su población es mayoritariamente católica, con un 50% aproximadamente del total, mientras que hay más de un 30% de ateos. Otras religiones minoritarias son la musulmana, la protestante, la judía, la budista, la ortodoxa…estas componen otro alto porcentaje de la población total de Francia.

Francia es un país con una amplia libertad de religión entre sus habitantes.